Todos sabemos y conocemos que la falta de aprovisionamiento de gasoil en todo el país existe y es una realidad inocultable, en especial en aquellas estaciones ubicadas en zonas que la opinión pública en general no tiene acceso, y por ende, no hay tanta presión.
Las Compañías petroleras, con la desfachatez que las caracteriza, dicen a los medios de comunicación masivos que no hay tal falta de aprovisionamiento, sino que, por el contrario, se esta produciendo mas que antes y que los “supuestos” faltantes se deben a un incremento en el consumo debido al crecimiento de la economía del país.
Tales falacias ya no tienen cabida frente a una realidad incontrastable que la viven a diario los “propietarios particulares” de estaciones de servicio y los consumidores. Léase por propietarios particulares a empresas pymes o pequeños dueños/inquilinos de bocas (modalidad de contratación DODO) en contrapartida a las estaciones propiedad o gerenciadas por las petroleras que siempre están bien abastecidas. Y por consumidores no nos estamos refiriendo a las señoras que sacan su camioneta 4x4 para ir a hacer las compras al supermercado una vez por semana, sino a los que realmente necesitan del producto para la creación o provisión de bienes y servicios.-
Las petroleras sostienen que pierden dinero cuando tienen que abastecer el mercado interno. Y es posible que así sea, pero sus balances anuales expresan que ganan millones y millones de dólares. Y esos millones, como el crudo que extraen o refinan se van del país.
¿Y los estacioneros no pierden plata?, ¿no pagan impuestos?; ¿no dan trabajo a innumerables personas que de otro modo estarían engrosando la lista de desocupados?; ¿Qué alternativas reales tienen de importar?
Es probable que, con los precios “pisados” por el gobierno, a estos gigantes no les sea tan redituable para lo que están acostumbrados a ganar, pero resulta a todas luces contrario al análisis más elemental el hecho de que porque los números no den como ellos pretenden se deje a un país sin el fluido esencial para su desarrollo, cuando por las exportaciones tienen las arcas desbordantes. Hacen sentir con todo rigor e impunemente el abuso de posición dominante.
La realidad actual, demuestra a las claras el omnímodo poder de estas empresas que están violando casi todas las normativas especificas, entre ellas la Ley de Defensa de la Competencia, Ley de Abastecimiento, de Defensa de Consumidor entre otras; como también un Estado permisivo -por conveniencia- que nada hace por corregir la situación.
En los Considerandos de la Resolución 1879/2005, claramente se expresa: “Que es un deber esencial del Estado Nacional mantener y asegurar el nivel de abastecimiento interno de hidrocarburos y derivados adoptando decisiones conducentes a tal fin.” “Que el derecho de libre disponibilidad de los hidrocarburos se haya subordinado a las leyes y reglamentos que gobiernan su ejercicio, resultando una obligación ineludible de los productores y refinadores garantizar el abastecimiento doméstico de manera competitiva, continua, confiable y no discriminatoria.” (el enfatizado nos pertenece).
“Que en el caso particular de las bocas de expendio de bandera, el compromiso de exclusividad emergente de las contrataciones vigentes obliga a las firmas refinadoras beneficiadas a cumplir con el deber de abastecimiento sin condiciones, limitaciones ni restricciones de ningún tipo, caso contrario, deberán hacerse cargo de los mayores costos en que tengan que incurrir las mencionadas bocas de expendio, en la medida que tengan que adquirir gas oil u otros productos en fuentes alternativas de abastecimiento. Que debe prevenirse, dentro de un marco de alta demanda de gas oil y otros combustibles, que las firmas refinadoras de bandera incurran en actos de discriminación y abuso de posición dominante, preservando las condiciones de mercado para la comercialización de combustibles.”
Frente a lo transcripto, que más se puede agregar? Nada. Son las desfachateces a las que ya estamos acostumbrados y por tanto no nos parecen tales.
Solo una cosa: Mientras no se tome el toro por las astas, y que cada uno de los estacioneros no haga valer sus derechos, seguiremos impávidos viendo el desmoronamiento del Sector y de nuestros negocios. Dr. Mario López Villagra
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