Debido a las unánimes criticas sobre la falta de rentabilidad de las EESS, sean estas abanderadas o Blancas, algunas petroleras se defienden, tal como surge de una publicación que transcripta en su parte pertinente dice:
“YPF se defiende. Voceros de la petrolera YPF sostuvieron que la mejor situación económica del país ha sido un motor para consolidar un aumento de la venta de los combustibles y ello “se traduce en una rentabilidad mayor para las estaciones de servicio, a pesar de la suba de algunos costos operativos”. Desde la pricipal compañía productora y proveedora de combustibles se indicó que durante los primeros seis meses del año las ventas al mercado interno de naftas crecieron 15,9% respecto al mismo período de 2005, lo cual permitió quebrar la tendencia negativa de los últimos años. “Es evidente que a más volumen, más ganancia” comentaron voceros de la petrolera, en obvia alusión a los reclamos de los estacioneros, que incluso derivó en paros parciales de ventas al consumidor final.”
Afirmar tan livianamente dicha premisa resulta, cuanto menos, poco serio.
En efecto. Todos sabemos, los que vivimos o vemos la realidad del día a día, que si bien (solo en algunos casos aislados) puede haberse incrementado en algunos litros la venta de nafta, de ningún modo se puede hablar de mayor rentabilidad, pues la necesaria ecuación con la
elevación sustancial de los costos operativos no se compadece con el tímido y “supuesto” incremento en el despacho de naftas.
La realidad es otra. Hoy, con las condiciones de comercialización imperantes e impuestas unilateralmente por las petroleras, la relación costo-beneficio no pasa esencialmente por el incremento de litros vendidos sino por las casi ridículas comisiones o márgenes que le quedan al Operador. Nótese también que (en general) a mayor venta, mayores son los costos operativos.
En lenguaje liso y llano, podemos decir que, a nuestro parecer, el tema pasa entonces por las exiguas comisiones o márgenes en la comercialización, ya que no se puede (como en la mayoría de los negocios) trasladar el acrecimiento de costos al consumidor.
En la practica, vemos que las comisiones o márgenes que le quedaban al operador hace tres o cuatro años, eran sustancialmente mayores a las que percibe en la actualidad, y con costos operativos globales significativamente menores en esa época.-
Decir entonces que a mayor venta (15,9%) es tener rentabilidad no resiste el menor análisis. Y dejemos de lado la consideración de la cuantiosa baja de litraje vendido producido en 2001 en adelante, que aun hoy en muchísimas Estaciones no se pudo recuperar. La merma en el poder adquisitivo y la utilización masivo del GNC contribuyeron a la misma.
Muchas, muchísimas EESS venden solo entre 20, 30 o 35 metros cúbicos de nafta por mes. Obviamente no son las ubicadas en pleno centro de Capital Federal y mucho menos son las que les interesa a las Petroleras. (Ampliar [
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Pongamos -a los fines del ejemplo- una venta mensual promedio de 30.000 litros de nafta. Dicha cantidad, con mas el 15.9% que “dicen” hubo de incremento, nos arroja la cantidad de 33.975 litros.
Pregunta: Con ese supuesto incremento (3.975 litros) en qué puede verse beneficiado de manera real y efectiva el Estacionero al cual los costos se le incrementaron casi en 95% de promedio?
No tenemos duda que algunas EESS bien ubicadas y “nafteras” (generalmente propiedad de las proveedoras) hayan incrementado la venta de naftas, pero de ningún modo se puede generalizar y mucho menos hablar de un beneficio del Sector. O será que la inmensa mayoría de los operadores se quejan porque no tienen otra cosa que hacer?.
De existir realmente el incremento que se menciona (15.9%) y si tomáramos como cierto que esto trae aparejada una mayor ganancia para el estacionero, ésta (supuesta mayor ganancia) se ve totalmente licuada con la baja de rentabilidad en los otros productos, tales como el gasoil, lubricantes (que cada día se venden menos), baja en las comisiones o márgenes etc. etc.
Y los llamados “cupos” (impuestos unilateralmente por supuesto) ¿?. De eso no se habla. Y la competencia desleal mediante ventas directas ¿?. De eso tampoco se habla.
La baja intempestiva de comisiones y márgenes?? Silencio. De la falta de entrega de combustible en tiempo y forma??. Nada que decir. De la ineficiente logística y consecuente agotamiento de stock en los tanques??. También silencio. Y de las posibles violaciones a los principios que emanan de las leyes de abastecimiento, competencia, defensa del consumidor etc. etc. etc. ¿? Nada se dice.
Mejor dejemos de enumerar aquí.
No se puede expresar a la opinión publica –sin precisión alguna- que el supuesto incremento del 15.9% de venta de naftas trae rentabilidad al operador, dejando la imagen en la gente que los Operadores se quejan sin sentido. No se puede maltratar así al estacionero.
"El barril de crudo cuesta aquí 8 dólares producirlo y se lo vende al exterior a 72, y esa ganancia se la reparten el Estado y las petroleras, mientras nosotros tenemos cada vez menor margen de ganancia y mayores costos". (dichos de la presidenta de Fecra). Estará inventando esta señora? Creemos que no.
Entonces, volvemos al principio. Defender lo indefendible.
Dr. Mario López Villagra