La obligación medica es, en principio, de medios y no de resultado, ya que salvo algunos supuestos marginales, el médico no esta obligado al restablecimiento de la salud, sino solamente a procurarla, aplicando todos sus conocimientos y su diligencia. Esto es, que el médico no puede “garantizar” el resultado de curación (salvo en la cirugía estética), sino a intentar procurarla utilizando toda su diligencia y conocimientos.
En otros términos, el médico solo se encuentra comprometido a atender al paciente con prudencia y diligencia, proporcionándole aquellos cuidados que, conforme a los conocimientos científicos que su título presume, son conducentes al logro de su curación, lo que no obstante no puede asegurar.
[volver] |