El derecho de elegir libremente cualquier producto o servicio de acuerdo a sus necesidades, poder adquisitivo o gustos personales. El derecho a informarse completa y exactamente de todos los detalles del producto o servicio que le ofrecen. En los productos alimenticios lea todo lo que dicen las etiquetas al igual que en las telas y artículos de confección. Pida manuales de uso, catálogos e instrucciones al vendedor. Consulte sistemas de pago, interés o recargos en las compras a crédito. ¡No tema preguntar si tiene dudas! El derecho a ser escuchado. Si se siente perjudicado, hable con la persona responsable del establecimiento si tiene una queja. En algunos casos de engaño, puede acudir a la Comisaría más cercana para hacer su denuncia y en el caso e alimentos vencidos o en mal estado recurra al Ministerio de Salud Pública para presentar su reclamo. El derecho a ser resarcido o indemnizado si el producto o servicio adquirido no funciona bien, si no se cumple con lo publicitado o no está en buen estado. El Derecho a no ser discriminado. Todas las personas deben ser tratadas de igual forma, por lo tanto no se pueden cobrar por el mismo producto más que a otra o venderle a una persona y a usted no.
Además tenemos derecho a:
La seguridad: para protegernos contra lo que pueda hacer peligrar nuestra salud o nuestra vida.
La no discriminación: porque todos debemos gozar de igualdad de condiciones en la compra de idénticos bienes.
La educación: sobre las normas que deben respetar los productores y fraccionadores de lo que consumimos.
Un ambiente sano: ya que todos debemos proteger la plenitud de la vida de nuestra casa común: el planeta.
Y así lo ejercemos
Comparando: precios y calidad antes de efectuar una compra o contratación.
Leyendo: antes de suscribir contratos o solicitudes de compra. No firme documentos en blanco!
Presupuestando: los servicios que necesite (plomería, albañilería, etc.) para cotejar antes de tomar la decisión.
Verificando: las etiquetas de los productos con sus características y fecha de vencimiento.
Evaluando: con espíritu crítico los mensajes publicitarios sin permitir que nos confundan.
Reclamando: toda vez que se vulneren nuestros derechos, con firmeza y sin temor de ningún tipo.
Transmitiendo: la actitud de consumidor responsable a sus hijos, parientes, familiares, amigos y vecinos
ESTAS SON MIS RESPONSABILIDADES COMO CONSUMIDOR
Si no toma decisiones responsables, acepte las consecuencias de estas decisiones. Asegúrese antes de hacer las compras, piénselo bien y después ejecute su acto de compra.
Compare antes de comprar, fijándose en todos los detalles del producto o servicio.
Infórmese de las características del producto o servicio que va a utilizar para que sea adecuado a sus necesidades.
Exija lo que usted desea comprar y no lo que le imponga el vendedor. Es usted el que está adquiriendo el artículo: pruebe, revise, compare hasta encontrar lo que necesita.
Sea justo y responsable. Si acepta un compromiso económico (letras, créditos, etc.) debe cumplirlo puntualmente.
No abuse.
Preocúpese de economizar comprando artículos racionalmente, tratando de ahorrar.
EVITE DESPERDICIAR SU DINERO. El poder del Consumidor
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